Lo que flota se apoya en el aire

Sol Pipkin

Lo que flota se apoya en el aire; 2015; Galería Machete



Esta habitación nunca estuvo vacía: para comprobarlo quiebre una flecha en dos, después en cuatro, en trescientos pedacitos y  láncelos hacia arriba con la intención de dar en el blanco: ¿lo ve? El horizonte de las respuestas se hace humo y se dispersa en la atmósfera.
Donde se apoya su pie, se apoya el interés por pensar el espacio: puntos suspendidos. Motas lentas caen en círculos, doblan o van en picada. El dibujo ¿son las líneas que alcanzaron a pincharme? Es posible escuchar sus ruidos, nombrando con deslices graves todo aquello que no tiene palabras.
Haga una pausa y cambie de lugar en silencio.  ¿Hay trazos movidos?
Observe el color que se refleja en su cuerpo, el papel se arruga y se distiende cada vez que sucede. ¿Cómo modificar la arquitectura sin estar aquí? Me pregunto desde lejos.

Final abierto.