“Contemporary Art Apart Fair”

Cuando le preguntaron a Jerry Saltz -un conocido crítico de Nueva York- en su sección Ask an Art Critic (Pregunta a un crítico de arte) cuál era su opinión sobre las ferias de arte contemporáneo, éste respondió que en 2006 las definía cómo “perfectas tormentas de dinero, comerciabilidad y gratificación instantánea.” Sin embargo, en la actualidad ya no le molestaban tanto, dado que ahora las veía por lo que realmente son, en su opinión: “grandes pijamadas donde las personas se olfatean entre sí y hacen conexiones apresuradas. Los artistas tienen la oportunidad de ganar un poco de dinero, y los críticos, casi por accidente, vemos galerías que de otra manera no tendríamos la oportunidad de visitar.” Las ferias son rituales de vital importancia para el mundo del arte contemporáneo, en el que todos los involucrados se reúnen y conviven en un ecosistema de carácter temporal. La hoguera de la vanidades es un análisis de dicho ecosistema.

La obra de Artemio se caracteriza por cuestionar las relaciones de poder, siendo una feria de arte el lugar idóneo para ponerlas a prueba, dado el papel que ocupa el poder y la jerarquía existente en el mundo del arte contemporáneo. “Contemporary Art Apart Fair”, por sus siglas: CAAF/CDMX 2019 es una instalación que forma parte de El arte es obscuro y está lleno de horrores, un proyecto que profundiza en el triángulo entre: arte-dinero-poder, temas también abordados en un anterior proyecto, ARTDEFACTO, una empresa dedicada a la producción de arte contemporáneo por encargo cuyas líneas de producción eran: genéricos, similares e inéditos.

La hoguera de las vanidades reflexiona sobre cómo el arte contemporáneo es un espacio de poder y privilegio. CAAF/CDMX 2019 está dividida en: galerías clase media y artistas de mediana carrera, galerías ricas y artistas mainstream y galerías pobres y artistas emergentes. Al recorrer la pieza encontramos elementos técnicos reconocibles de una feria: muros blancos, stands, pasillos, mesas de diseño. La complicidad entre coleccionistas, curadores y galeristas es visible; discuten sobre todo y nada. Apartados de esta ecuación se encuentran los artistas (ausentes) y el público (personajes grises sin facciones claras).

Artemio reproduce este ecosistema, al cual podemos asomarnos y en el cual podemos participar, claro, manteniendo cierta distancia. En palabras de Hito Steyerl, “mientras que, por un lado, la ocupación artística invade completamente la vida, también pone a gran parte del arte fuera de circulación.” Es justo desde afuera, y con cierta distancia, cuando podemos verdaderamente analizar y entender cómo el poder y el dinero sientan las bases de diversas decisiones y transacciones en nuestra sociedad, y cómo el arte contemporáneo resulta sólo un reflejo de un sistema más grande y voraz.

Ixel Rion Lora